domingo, 29 de marzo de 2026

Sam Blasucci - Off my Stars

Off My Stars (Innovative Leisure/Calico Records, 2023) no llega pegando golpes en la mesa. Más bien abre la puerta, entra, se sienta al piano… y tú ya te quedas.

El disco de Sam Blasucci va sin prisa. Piano muy presente, voz cercana, canciones que parecen pequeñas pero tienen algo dentro que engancha. Si lo tenías fichado por Mapache, aquí hay giro: menos desierto, más salón. Más tú a tú.


Suena clásico, pero no viejo. Folk, pop, algo de soul que aparece sin avisar. Y detalles que molan: un saxo que entra como si pasara por ahí, versiones de “Linger” o “Thank You” hechas sin postureo —y funcionan—. También se cuela “Il Mondo”, porque sí, porque le apetecía, y encaja.

Las letras… cercanas. Familia, dudas, crecer, ese tipo de cosas que no necesitan disfraz. Hay un tema dedicado a su padre que mejor no ponerlo en según qué momento, aviso.

Y él, Blasucci, va un poco en esa línea: multiinstrumentista, de los que parecen más cómodos tocando que explicándose. Este disco suena a eso. A alguien que no está intentando gustar. Está haciendo canciones y ya.


No es un disco de “madre mía”. Es más de dejarlo sonar… y cuando termina, volver al principio sin pensar mucho por qué.

Esta noche para cerrar el fin de semana, Sam Blasucci tomará el escenario en Loco Club: el momento perfecto para dejarse envolver por su directo.


miércoles, 18 de marzo de 2026

From Twee to True, The Amelia Fletcher Story (1986-2025)

Amelia Fletcher es la figura central de Heavenly pero no solo eso, ha estado involucrada en muchos grupos a lo largo de los años, cada uno con matices distintos. Además, Amelia ha hecho colaboraciones puntuales como vocalista invitada en canciones de otras bandas, apoyo en coros, etc. 

Del ruido dulce de los 80 a la calma de hoy. Amelia Fletcher, una vida entre guitarras y ternura.

🌱 Talulah Gosh (1986–1989)

Canción clave: Bringing Up Baby

Es puro anorak pop: juvenil, urgente, casi torpe a propósito. Cantar sobre enamorarse como si fuera el fin del mundo, con panderetas que suenan como truenos de confeti. También escucha Beatnik Boy, himno inocente y desafiante a la vez.
Escucha si te gusta: The Pastels, Shop Assistants, The Vaselines.

🌸 Heavenly (1989–1996 / regreso reciente)

Canción clave: P.U.N.K. Girl
El título ya avisa: melodías dulces con letras que muerden. Amelia afila su estilo: ironía, feminismo pop y una precisión melódica casi McCartneyana. C is the Heavenly Option (con Calvin Johnson de Beat Happening) es un diálogo delicioso entre Oxford y Olympia.
Recomendado: Heavenly vs. Satan (1991) y The Decline and Fall of Heavenly (1994).

🌊 Marine Research (1997–2000)

Canción clave: Queen B
Después de la muerte de su hermano Mathew, el grupo cambia de nombre pero mantiene el pulso. Las canciones se vuelven más maduras, con un tono melancólico y elegante. Su único disco, Sounds from the Gulf Stream, es una joya perdida del indie británico.

💫 Tender Trap (2001–2014)

Canción clave: Do You Want a Boyfriend?
Pop más pulido, con guiños electrónicos y letras que desmontan clichés románticos con una sonrisa irónica. Aquí Amelia suena más segura, menos naïf, pero igual de encantadora.
Escucha también: Talking Backwards —un retrato perfecto de su estilo: ligero en la forma, agudo en el fondo.

🪶 The Catenary Wires (2014–presente)

Canción clave: Til the Morning

Ella y Rob Pursey bajan el volumen. Canciones de pareja, madurez, y la belleza que tiene asumir el paso del tiempo. Armonías casi de Simon & Garfunkel si hubieran sido twee.
Álbum recomendado: Birling Gap (2021), publicado por Tapete Records.

📻 Swansea Sound (2020–presente)

Canción clave: Corporate Indie Band
Aquí vuelve la rabia de juventud, pero con el humor ácido de quien ya conoce la industria. Punk-pop con mensaje: un manifiesto contra el capitalismo cultural disfrazado de hit.
Escucha también: Indiepop Ain’t Dead —porque Amelia demuestra que no solo sigue viva, sino que suena más lúcida que nunca.

🎧 Bonus Tracks: Heavenly hoy

El regreso de Heavenly en 2025 con Portland Town suena a reencuentro sin nostalgia: las mismas armonías angelicales con un barniz de experiencia. Y con Excuse me nos adelantaron su álbum Highway to Heavenly que publicaron en febrero de este 2026, y que presentarán en Valencia el próximo 7 de mayo.

No es revival, es evolución emocional.


domingo, 15 de marzo de 2026

Sweet Nobody - Driving off to nowhere

Desde Long Beach nos llega la entrega del mes diciembre de One Record Club "Driving  off to Nowhere" (Repeating Cloud, 2025), el tercer disco de Sweet Nobody.

Si quieres unirte al club y recibir cada mes un regalo en forma de vinilo, pincha en el siguiente enlace:

 One Record Club


Driving off to Nowhere es uno de esos discos que parecen hechos para sonar mientras conduces sin rumbo claro. No en plan épico, sino más bien con esa sensación tranquila de dejar que la carretera decida por ti. El grupo californiano Sweet Nobody vuelve aquí a su territorio natural: guitarras limpias, melodías que se te quedan pegadas y un punto de nostalgia que aparece cuando menos te lo esperas.

Las canciones son breves, directas. Pop indie con brillo, pero sin ponerse demasiado solemnes. La voz de Joy Deyo tiene ese tono dulce que parece decirte que todo está más o menos bien… aunque las letras a veces hablen de recuerdos incómodos o relaciones que no acabaron precisamente con fuegos artificiales.

El disco dura poco más de media hora y casi se pasa sin darte cuenta. Temas como “Revenge”, “Making It Right” o “Forget Me” van dejando pequeñas escenas: un recuerdo que vuelve, una conversación que se quedó a medias, esa sensación rara de seguir adelante aunque no tengas muy claro hacia dónde.

Y el título lo resume bastante bien. Conducir hacia ninguna parte no siempre es huir. A veces es simplemente moverse. Poner música, mirar por la ventanilla y pensar: bueno… ya veremos qué pasa después.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Plastic Light That Never Goes Out - The Smiths

The Smiths son una especie de meteorito cultural: cayeron rápido, brillaron muchísimo y dejaron un pequeño cráter emocional en cada adolescente que los escuchó a la hora equivocada… o, mejor dicho, a la hora perfecta. Si fueron tu primer grupo favorito, como es mi caso, seguro que lo llevas tatuado en el cableado neuronal para siempre...

Hablemos de ellos con calma, como quien abre un viejo vinilo que cruje un poco.

The Smiths eran la suma improbable de dos energías que parecían incompatibles: la guitarra luminosa y cristalina de Johnny Marr —que podría haber curado resacas con sus arpegios— y la voz de Morrissey, mitad susurro existencial, mitad ironía afilada. El resultado fue un pop de Manchester que sonaba dulce y deprimido al mismo tiempo, como un día nublado que te cae bien.

Entre 1984 y 1987 sacaron discos que hoy siguen sonando como si acabaran de inventar el indie hace diez minutos. Canciones que hacen que uno se ponga a mirar por la ventana buscando un drama suave que acompañe. Desde “This Charming Man”, que es pura energía adolescente con zapatos de charol, hasta “There Is a Light That Never Goes Out”, que podría estar en el currículum oficial de Educación Emocional de media Europa.

Morrissey, ya en solitario, es otro capítulo fascinante. Un personaje siempre dramático, siempre literario, siempre algo provocador… como si su micrófono hubiera venido de fábrica con una ceja levantada. Su carrera post-Smiths tuvo momentos de auténtica brillantez: “Everyday Is Like Sunday”, “Suedehead”, “The More You Ignore Me…”, y varias joyas escondidas que los fans guardan con cariño, casi como reliquias.


"Plastic light that never goes out" es una playlist que he preparado para que haga justicia tanto a la melancolía como al movimiento de cadera discreto que Marr provocaba sin querer. Algo equilibrado: himnos, lados B sutiles y una buena selección de Morrissey en solitario que no envejece. Ahí van las canciones:

1. This Charming Man
El flechazo inicial: Marr corriendo delante y Morrissey ya avisando de que esto va a doler un poco.

2. Hand in Glove
Declaración de principios: amistad, deseo y una guitarra que suena a conspiración íntima.

3. Still Ill
La adolescencia hecha canción: confusión, hastío y lucidez prematura.

4. Reel Around the Fountain
Belleza inquietante, como un poema precioso que no sabes si deberías leer en voz alta.

5. Heaven Knows I’m Miserable Now
El himno definitivo del “todo mal, pero con estilo”.

6. William, It Was Really Nothing
Celos, orgullo y frases que cortan como papel fino.

7. Please, Please, Please Let Me Get What I Want
Una súplica tan honesta que da un poco de vergüenza escucharla solo.

8. How Soon Is Now?
Oscuridad bailable: temazo para sentirse raro incluso en la pista.

9. The Headmaster Ritual
Crítica social con riffs afilados y recuerdos escolares nada entrañables.

10. I Know It’s Over
Devastación emocional servida despacio, para que duela mejor.

11. Bigmouth Strikes Again
Autoparodia brillante: cuando decir lo que piensas te mete en problemas… otra vez.

12. There Is a Light That Never Goes Out
Romanticismo trágico de manual, con autobuses y corazones en llamas.

13. Ask
Optimismo raro en los Smiths, casi sospechoso… pero funciona.

14. Panic
Bailar enfadado: crítica cultural con palmas y mala leche.

15. Girlfriend in a Coma
Humor negrísimo envuelto en melodía amable. Morrissey siendo Morrissey.

16. Last Night I Dreamt That Somebody Loved Me
El final perfecto: sintetizadores, soledad y un silencio que pesa.

17. Suedehead
Morrissey arranca en solitario mirando atrás, pero con paso firme.

18. Everyday Is Like Sunday
Paisaje costero y existencialismo de resaca eterna.

19. The Last of the Famous International Playboys
Elegancia torcida y fascinación por los márgenes.

20. Hairdresser on Fire
Pop incendiario: chulería, drama y estribillo imparable.

21. November Spawned a Monster
Morrissey serio, compasivo y sin ironía: una rareza necesaria.

22. We Hate It When Our Friends Become Successful
Envidia confesable con sonrisa torcida.

23. Sing Your Life
Un consejo vital disfrazado de hit luminoso.

24. The More You Ignore Me, the Closer I Get
Obsesión convertida en arte pop. Incómodo y adictivo.

25. Speedway
Ajuste de cuentas con guitarras afiladas y orgullo herido.

26. First of the Gang to Die
Historia de barrio, tragedia social y uno de sus grandes estribillos.

27. Irish Blood, English Heart
Identidad, política y épica personal sin pedir permiso.

28. Let Me Kiss You
Cierre perfecto: romanticismo directo, sin ironía… casi.

Esta playlist es como crecer acompañado por alguien que siempre fue un poco más listo, más triste y más gracioso que tú. Ideal para escuchar entera, del tirón, mirando por la ventana aunque no esté lloviendo.




lunes, 9 de marzo de 2026

The Smiths - There is a light that never goes out

El álbum The Queen Is Dead, publicado en 1986 por la banda británica The Smiths, es considerado uno de los discos más influyentes del rock alternativo de los años 80. Con letras irónicas y melancólicas escritas por Morrissey y la característica guitarra de Johnny Marr, el álbum combina crítica social, humor oscuro y una sensibilidad profundamente romántica.

 

Aunque ya había hablado en el blog de este álbum, he querido volver a traerlo porque Morrissey viene esta semana a Valencia a tocar. Es una buena excusa para rescatar una de las canciones más especiales del disco, There Is a Light That Never Goes Out, que con el paso de los años se ha convertido en un auténtico himno. En sus conciertos nunca suele faltar y siempre provoca uno de esos momentos mágicos en los que todo el público la canta de principio a fin.  

La letra describe el deseo de escapar de la soledad y encontrar un momento de conexión, incluso si ese instante pudiera terminar trágicamente. La famosa línea sobre morir en un accidente “a tu lado” expresa una mezcla de romanticismo, desesperación y belleza que se ha convertido en una de las imágenes más recordadas de la música indie.

 

 

Gracias a su atmósfera emocional y a su poderosa melodía, There Is a Light That Never Goes Out se ha convertido en un himno generacional sobre el anhelo de pertenecer y de sentirse vivo, consolidando a The Queen Is Dead como una obra clave en la historia del rock alternativo.

domingo, 1 de marzo de 2026

Fortunato Durutti Marinetti - Bitter sweet, sweet bitter

Fortunato Durutti Marinetti es el seudónimo de Daniel Colussi, un cantautor y músico nacido en Turín (Italia) y radicado en Toronto (Canadá). Con más de dos décadas de trayectoria en la escena musical underground, su propuesta actual se aleja del indie rock convencional para abrazar un estilo que él mismo denomina "poetic jazz rock".


"Bitter Seet, Sweet Bitter" (Quindi Records, 2025) es su último álbum, que parece debatirse entre la luz y la sombra sin decidirse del todo, y ahí está su encanto. Hay una dualidad constante: melodías que suenan dulces en la superficie, pero con una corriente subterránea de inquietud que las vuelve más interesantes.

El álbum respira un pop elegante y algo excéntrico, con guitarras que no buscan protagonismo sino atmósfera, y canciones que avanzan con esa mezcla tan atractiva de ingenuidad y sofisticación. Nada suena exagerado; todo parece medido con una sensibilidad casi artesanal.

Bitter Sweet, Sweet Bitter funciona como un pequeño juego de espejos: lo que empieza siendo luminoso puede tornarse introspectivo en cuestión de segundos. Es un disco para escuchar con atención, dejando que sus contrastes hagan el trabajo. Dulce y amargo, sí, pero siempre con intención.