Hay discos que no entran, se cuelan. Este es uno. Sunlight in the Shadows (Easy Eye Sound, 2025) de Miles Kane me pilló un poco así, sin avisar, mientras hacía cualquier cosa. Y de repente: eh, esto qué es. Y vuelta atrás.
Sigue siendo él, claro. Las guitarras con ese aire sesentero, el rollo medio chulo medio elegante… ese deje que siempre recuerda un poco a cuando compartía trinchera con Alex Turner. Pero aquí no va tan de traje. Más suelto. Más de “me da igual si queda perfecto”.
Tiene luz, sí, pero no de foco. Más bien luz de persiana a medio abrir, de esas que dejan sombras raras en la pared. Hay canciones que entran del tirón, de conducir sin pensar demasiado. Otras bajan un poco el pulso y te dejan ver otra cara suya. Sin drama, sin ponerse intenso. Solo… diferente.
Y eso se agradece. Porque podría haber tirado por lo fácil —lo ha hecho antes y tampoco pasaba nada—, pero aquí hay pequeños detalles que cambian el rollo. La producción respira más. Las canciones también.
No es un disco de gritar. Ni falta que hace.
Lo pones otra vez. Y luego otra. Y ya estás dentro. Como cuando te enganchas a algo de The Last Shadow Puppets sin saber muy bien en qué momento ha pasado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario